25 de junio de 2026

Beteta, centro de referencia en La Sierra.



Quiero incluir en esta página información sobre los servicios esenciales de los que disponemos muy cerca de nuestro pueblo, para poner en valor los recursos con los que contamos. Me refiero a los servicios ubicados en Beteta, a tan solo unos kilómetros de distancia.

Tenemos la suerte de contar con un magnífico Centro de Salud y deseamos que pueda mantenerse en el tiempo, sin verse afectado por los recortes que, lamentablemente, hemos ido observando a lo largo de los años.

Además, dos veces por semana se desplazan hasta nuestro pueblo un médico o médica y un enfermero o enfermera para atender a los vecinos. Se trata de un servicio muy valioso que agradecemos enormemente.




También tenemos la suerte de contar con una farmacia regentada por Arancha, que trabaja junto a su ayudante María. María, además de ser una excelente profesional, es vecina de Beteta, por lo que conoce personalmente a gran parte de los habitantes del pueblo. Esta cercanía hace que el trato sea mucho más humano, amable y familiar.

Ambas destacan por su dedicación, su profesionalidad y, sobre todo, por la atención tan cálida que ofrecen a todas las personas que necesitan sus servicios. Siempre están dispuestas a ayudar, asesorar y atender con una sonrisa, algo especialmente importante en un entorno rural donde estos servicios son esenciales para la calidad de vida de los vecinos.

Por ello, sería una verdadera pena que un servicio tan necesario y valioso se viera amenazado o incluso desapareciera como consecuencia de la despoblación que afecta a nuestra zona. La farmacia no solo proporciona medicamentos y atención sanitaria básica, sino que también representa un punto de apoyo y cercanía para muchas personas, especialmente para nuestros mayores. Mantener este tipo de servicios es fundamental para garantizar el bienestar de quienes seguimos apostando por vivir en nuestros pueblos.







Quienes vivimos en Lagunaseca y en los pueblos de alrededor sabemos bien lo importante que es contar con servicios cercanos. Aquí no tenemos la comodidad de encontrar una tienda en cada esquina, por eso Beteta se ha convertido, para muchos de nosotros, en mucho más que un pueblo vecino: es un lugar al que acudimos cuando necesitamos resolver pequeñas y grandes necesidades del día a día.

Y allí encontramos uno de esos establecimientos que son mucho más que un simple negocio: el estanco de Ana.

Entrar en su tienda es encontrarse con una sonrisa, una palabra amable y la sensación de estar en un lugar donde todavía se conoce a las personas por su nombre. Ana no solo ofrece un servicio excelente y una amplia variedad de productos; ofrece algo que cada vez es más difícil de encontrar: cercanía, dedicación y cariño por su trabajo.

¿Qué puedo decir de Ana? Para mí es una buena amiga, pero también es una de esas personas que hacen pueblo. De esas que, sin hacer ruido, están siempre ahí, ayudando, atendiendo y facilitando la vida a los demás. Siempre me ha admirado su capacidad para atender tantas tareas a la vez sin perder nunca la amabilidad ni la paciencia. Y, sobre todo, me sorprende la limpieza y el cuidado con los que trabaja, algo que demuestra el respeto que siente por su oficio y por sus clientes.

Las tiendas como la suya y personas como Ana son parte del alma de nuestros pueblos. Son lugares de encuentro, de conversación y de apoyo mutuo. Porque detrás de cada mostrador hay historias, esfuerzo y una forma de entender la vida que merece ser reconocida y valorada.

Gracias, Ana, por tu trabajo, por tu cercanía y por contribuir cada día a que nuestros pueblos sigan siendo hogares llenos de vida.





También contamos con una carnicería que, al mismo tiempo, dispone de una sección de ultramarinos y frutería. Su propietario, Paco, destaca por su amabilidad y trato cercano con los clientes. Además, cuenta con una amplia variedad de productos de excelente calidad, lo que permite encontrar prácticamente todo lo necesario en un mismo establecimiento. Es un comercio en el que uno se siente bien atendido, gracias a la profesionalidad, la atención personalizada y la experiencia que Paco ofrece a quienes lo visitan.





¿Y qué puedo contar de la ferretería? Regentada por un matrimonio cercano y muy atento, es de esos comercios de toda la vida donde muchas veces consiguen sacarte de un apuro. Siempre intentan ayudarte y, si no tienen exactamente lo que necesitas, hacen todo lo posible por conseguirlo. Su trato amable, su experiencia y la disposición para buscar soluciones hacen que sea un lugar de confianza al que da gusto acudir.






¡¡ Hasta pronto !!





Si teneis algo que decir ó bien mandar alguna cosa para insertar al blog, podeis mandar al correo electrónico.
losalechares@gmail.com