26 de octubre de 2026

Se acerca el día de Todos los Santos

 

Hola a todos:

No sé muy bien cómo empezar, pero hoy he subido al cementerio, un lugar que hacía mucho tiempo que no visitaba, y me he llevado una enorme desilusión. Me ha entristecido profundamente encontrar en un estado de abandono un espacio en el que descansan los restos de nuestros seres queridos y que, por respeto a ellos y a sus familias, debería estar siempre cuidado y digno.

Desconozco si hay alguna persona o entidad responsable de esta situación, y no pretendo señalar a nadie, pero creo que es algo que nos debería hacer reflexionar a todos. Muchos de nosotros tenemos allí familiares y amigos, personas que forman parte de nuestra historia y de nuestros recuerdos, y creo que ese lugar merece mucho más cuidado y atención.

A menudo nos preocupamos, especialmente en determinadas fechas, de limpiar las lápidas y llevar flores, muchas flores, como muestra de nuestro cariño y recuerdo. Sin embargo, con el paso del tiempo, las lluvias y el viento esparcen esas flores por todo el recinto, dando una imagen de abandono que entristece. Creo que sería importante que, entre todos, procurásemos mantenerlo limpio, recogiendo aquello que el tiempo va dejando esparcido y depositándolo en los contenedores correspondientes.

Quizá algunos penséis que me meto demasiado en los asuntos del pueblo, pero desde que tuvisteis el bonito gesto de hacerme hija adoptiva de este lugar, siento también la responsabilidad y el cariño de velar por aquello que forma parte de nuestro patrimonio común.

Muchos de los que hoy descansan en ese cementerio fueron personas que me enseñaron a amar este pueblo y a sus gentes. Por eso, me duele especialmente ver que un lugar tan lleno de recuerdos, de historia y de sentimientos no recibe el cuidado que merece.

No escribo estas palabras con ánimo de criticar, sino con la esperanza de que podamos hacer algo para cambiar esta situación. Por ello, os propongo que, cuando sea posible, nos organicemos y nos juntemos todos aquellos que queramos colaborar para adecentar el cementerio y devolverle el aspecto digno y respetuoso que debería tener.

Estoy convencida de que, si aportamos cada uno nuestro granito de arena, podemos conseguir que vuelva a ser un lugar de paz, de recogimiento y de recuerdo; un espacio al que podamos acercarnos con cariño, sin que la dejadez nos provoque tristeza o rechazo.

Porque cuidar de este lugar es también una forma de cuidar la memoria de quienes nos precedieron y de demostrar el respeto y el amor que seguimos sintiendo por ellos.

Ojalá esta propuesta encuentre buena acogida y podamos convertir la preocupación en una iniciativa compartida.

Un abrazo a todos.



En el año 2022 unos cuantos voluntarios lo dejaron así de limpio.





25 de octubre de 2026

Finalizando Octubre

 

🌅 Octubre nos regala amaneceres y puestas de sol preciosas.

Quiero dar las gracias a Pedro, que en sus paseos a primera hora de la mañana y al atardecer consigue captar imágenes maravillosas. Amablemente, ha compartido conmigo algunas de sus fotografías, y sus colores son realmente espectaculares. 🍂📸

¡Muchas gracias, Pedro, por compartir tanta belleza con todos nosotros!

Espero que os gusten tanto como a mí. ❤️ Un abrazo para todos los amigos del blog.






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En Lagunaseca, cualquier excusa es buena para juntarse 🥘

Las Chicas, como ya es tradición por estas fechas, celebraron su comida anual para pasar un buen día juntas, charlar y ponerse al corriente de las novedades, que siempre hay algo que contar.

El tiempo acompañó y pudieron preparar y disfrutar sus paellas en el chozpe, junto al parque. ¡Menuda pinta tenían! Ese mismo fin de semana, otro grupo también se animó con una paella valenciana que, por lo que pude ver, tampoco se quedaba atrás. 

Da gusto ver cómo se conservan las amistades desde aquellos veranos de la infancia en el pueblo. Pasan los años, aparecen algunas canas, pero las ganas de juntarse siguen intactas.

Y es que aquí no necesitamos ninguna fiesta especial para reunirnos. Cualquier fin de semana es bueno para sacar unos aperitivos, compartir una buena comida y echar una charla de las que empiezan hablando del tiempo y terminan arreglando el mundo.

Porque en Lagunaseca, con buena compañía y algo rico en la mesa, cualquier día sabe a fiesta. ❤️







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De fotos del paisaje tengo poquitas. Estoy a la espera de que los valientes que se aventuran a recorrer el monte me pasen algunas de sus andanzas. Yo, de momento, tengo que conformarme con pasear por el pueblo, porque lo de ir por los caminos está complicado y hasta me han desaconsejado ir en coche… ¡Mi maltrecho esqueleto no está para muchos trotes! 😂

Así que me doy mis paseítos por el pueblo, con los ojos bien abiertos, porque nunca se sabe dónde puede aparecer algo curioso o digno de detenerse un momento. Y es que, aunque no pueda aventurarme por esos caminos que tanto me gustaría recorrer, siempre hay pequeños detalles que alegran el paseo.

¡Habrá que tomárselo con filosofía y buen humor! Que una cosa es tener el esqueleto hecho unos zorros y otra muy distinta perder las ganas de disfrutar de lo que nos rodea. 😉







🌱 ¡Preparando el huerto para la primavera!

Ya toca dejar los huertos bien cavados y limpios, y nuestro almendro bien podadito, a ver si este año se porta y nos da una buena cosecha.

Este año hemos recogido ¡tres almendras! 😂 Estaban buenísimas, eso sí, pero nuestro almendro florece tan pronto que, cuando llegan las heladas, se queda con las ganas… ¡y nosotros también! 🌸🌰



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¡Un cumpleaños para recordar! 🎂🎉

Este mes hemos celebrado el cumpleaños de Antonio y os puedo asegurar que ¡nos lo pasamos en grande! 🥳

Después de disfrutar de una cena estupenda, con una auténtica estrella en la mesa: ¡la caldereta de cordero! 😋, llegó el momento de soplar las velas y pedir un deseo sobre un buen pastel. ¡Que no falte nunca algo dulce para rematar una buena celebración!

Y, como no podía ser de otra manera, terminamos la velada jugando a la brisca. 🃏 ¡Hay que ver lo bien que lo pasamos! Entre cartas, risas y alguna que otra jugada maestra, la diversión estuvo asegurada.

Y mención especial para Tomás, que es un auténtico crac. Tiene una gracia especial y un arte para hacernos reír que no se puede aguantar. ¡Nos hizo pasar un rato estupendo!

En definitiva, una celebración llena de buenos momentos, risas y cariño. ¡Muchas felicidades, Antonio, y que podamos seguir celebrando muchos cumpleaños más juntos! 🥂❤️

 


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💕 El pasado día 19, con la ayuda de la IA, publiqué esta preciosa foto para daros las gracias de todo corazón por vuestra colaboración con nuestra asociación ADIMA.

Cada décimo de lotería que compráis es mucho más que un número: es un gesto de solidaridad, cariño y apoyo a todas las mujeres que formamos parte de esta gran familia. 🎗️💗

Gracias por estar a nuestro lado, por vuestra generosidad y por ayudarnos a seguir adelante. ¡Juntos somos más fuertes! ❤️

¡Mil gracias de corazón por colaborar con ADIMA! 🌸







17 de octubre de 2026

En recuerdo


Hoy quiero recordar con cariño y respeto a un querido hijo de Lagunaseca, Castor Rodrigo Martínez, que falleció el pasado día 7 de octubre de 2026.

Quiero expresar mi más sentido pésame a su esposa, Lourdes Martínez; a sus hermanos, Hipólito y Mateo; a sus sobrinos y a todos sus familiares, acompañándolos de corazón en estos momentos tan tristes y difíciles.

Tampoco me olvido de sus amigos, quienes me han comunicado con profundo dolor la triste noticia de su fallecimiento. A todos ellos, les envío también mi cariño y mis condolencias.

Para mí, Castor es otro lagunasequeño al que recordaré con afecto y que merece todo mi respeto y mi recuerdo.


Que descanse en paz. Siempre en el recuerdo. 





10 de octubre de 2026

Por fin llegó la lluvia


Por fin ha llovido. Se ha cumplido el dicho de mi amigo Antonio: «Siempre ha llovío». Y, además, ha caído una lluvia de las buenas, sin estridencias, pero abundante y constante, de esa que cala la tierra y que tanta falta hacía por estos lares, tan necesitados de ese líquido maravilloso.



El primer día que empezó a llover con ganas, salí a la calle en cuanto amainó y tomé una bocanada de aire que me supo a gloria. ¡Qué frescor, qué humedad tan agradable, después de tantos meses sin sentirla! Por un momento, volví a otros tiempos, cuando era joven y me gustaba mojarme bajo las gotas de lluvia, sin preocuparme demasiado por acabar empapado.



El pueblo ha cambiado de color. Parece que hasta las piedras agradecen esta humedad y lucen de otra manera, con ese tono especial que les deja la lluvia. El monte empieza a reverdecer y, poco a poco, va apareciendo una estampa que recuerda a la primavera. La hierba ya se deja ver desde lejos y da gusto contemplar cómo la naturaleza vuelve a despertar después de tanta sequía.



Las temperaturas han bajado bastante, pero es lo normal: estamos en otoño y ya se agradece un pequeño cambio de tiempo. Las chimeneas empiezan a echar humo y da gusto pasar una velada junto a la lumbre, disfrutando de ese calorcito tan nuestro, de esos momentos tranquilos en los que parece que el tiempo pasa más despacio.




Por estas fechas ya somos menos los que quedamos en el pueblo, pero tampoco nos aburrimos. Siempre hay ocasión para dar un buen paseo, echar una partida de cartas y compartir un rato de charla con los amigos. Al final, son esas pequeñas cosas las que hacen que la vida en el pueblo tenga un encanto especial.

Además, este fin de semana será un poquito más largo, porque el día del Pilar cae en lunes. Así que, como suele ocurrir en estas ocasiones, seguro que en muchas casas volveremos a tener a la familia por aquí, dispuesta a disfrutar de unos días de descanso, de buena compañía y, quién sabe, quizá también de algún paseo para ver cómo la lluvia ha cambiado nuestros campos y nuestros caminos.

Y es que, después de tanta espera, da gusto ver cómo la tierra recupera la vida, cómo el pueblo vuelve a tener otro aspecto y cómo algo tan sencillo como la lluvia nos alegra el ánimo.


¡Bienvenida sea el agua! 

Que siga cayendo con calma y que empape bien nuestros campos. Que falta les hacía.